Etiquetado: La casa de Carlota

Ponga una empresa social en su vida y en su negocio. Será más feliz y ganará más dinero.

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¿Qué es una empresa social?  y ¿cómo puede convertirse en un modelo de negocio en el que los beneficos sociales se mezclan con los empresariales? El pasado domingo con Neus Portas ( 1000friends Madrid ) explicamos, en una entrevista en Gestiona Radio, paso a paso, el éxito del estudio de diseño La casa de Carlota, un estudio formado por creativos con discapacidad y jóvenes estudiantes de diseño que tiene como objetivo, sumar talento, normalizar e integrar al mercado laboral las diferentes capacidades individuales de cada persona y no sus discapacidades. Una iniciativa que surgió al comprobar que se podía establecer una sinergia y una suma de ideas y visiones diferentes de la realidad entre personas con síndrome de Down y algunos tipos de autismo, si trabajaban conjuntamente con diseñadores y expertos en comunicación.Frescura, improvisación, inocencia, experiencia y sobre todo, un maravilloso e inexplicable caos, son las claves de La Casa de Carlota.

Desde su fundación hace dos años, se ha convertido en una empresa existosa que se pelea en el mercado con cualquier estudio de diseño, trabajando para marcas y empresas que han visto en La casa de Carlota, más allá del evidente fondo social, una fantástica ventaja competitiva y de diferenciación frente a su competencia. Sus especiales diseños destacan en los lineales de un supermercado, en las páginas de una revista, en las portadas de libros y en las estrategias de publicidad de muchas marcas.

En este link, a partir del minuto 30, puedes escuchar la entrevista completa en Gestiona Radio ( http://ow.ly/Cjkx3 )

2 imageJosé María Batalla, Arturo San Román, José Elías y Neus Portas el pasado domingo en la emisora de Gestiona Radio

 

 

Artículo de José María Batalla en el Blog de 1000friends. Si desea contactar con nosotros haga click aquí. Si quiere expresar su opinión sobre el artículo, estaremos encantandos de leer sus comentarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

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No es lo mismo ganar un premio en un festival de diseño, que ganar un premio en un festival de diseño.

 

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Siempre he pensado que los premios en los festivales de publicidad y diseño sirven, en la mayoría de los casos, para alimentar los egos personales y fomentar los dimes y los diretes.  Aunque también es verdad que en otros casos (me gustaría pensar que la mayoría), los premios sirven para reconocer el trabajo bien hecho y la ilusión de un equipo que ve recompensado su esfuerzo y su talento.

El pasado viernes el trabajo de La casa de Carlota, el proyecto de empresa social de 1000friends, ha sido premiado con un LAUS en el Festival de diseño LAUS 2014. Y por supuesto que más allá de los dimes y diretes, a estas alturas nuestro ego, está a dos metros por encima del suelo. Porque este LAUS significa para La casa de Carlota, haber competido en igualdad de condiciones con profesionales consagrados del mundo del diseño y ese, es el mejor de los premios que podríamos esperar.

Hacer de la discapacidad una capacidad y conseguir sacar talento de donde nadie pensaba que existía, ha sido y es, un reto diario para todos los que formamos este equipo tan especial.

El premio es para un trabajo para el diseño de la identidad corporativa ( logotipo, tipografía, merchandising, página web )  de La fabrica de mejar solidari de Ferran Adrià para ayudar al Casal dels infants en los barrios marginales de Barcelona. En este enlace podéis ver todo el trabajo y un video del proceso de ideación.

Trabajar para la integración y la normalidad, nos hace sentir un poco mejor a todos. Y si encima nos dan un premio, pues nos hace sentir tres veces mejor.

 

 

 

 

 

¿Le encargarías el diseño del logotipo de tu marca a una persona con síndrome de Down?

El otro día hablé en la VII Jornada Anual del Instituto de Innovación Social de ESADE, del modelo de negocio de La casa de Carlota  Un estudio de diseño formado por creativos con discapacidad y jóvenes estudiantes de escuelas de diseño.

Lo sensacional de esta empresa y lo que la hace diferente, es que no es un centro especial de trabajo de personas con discapacidad, ni una manera de cumplir la obsoleta ley lismi, ni tan solo un proyecto social basado en la solidaridad de sus creadores.

La casa de Carlota se ha creado con el objetivo de sumar y combinar talento, normalizar e integrar al mercado laboral las diferentes capacidades individuales de cada persona y no sus discapacidades. Es una empresa privada en la que se compite en igualdad de condiciones con otros estudios de diseño. Desde su fundación hace más de un año, La casa de Carlota ha trabajado en el diseño de logotipos, páginas web, diseño de packaging, revistas, moda textil e ideas para marcas y empresas que confían sus proyectos a este estudio. Desde La Caixa hasta Ferran Adriá. Desde una pequeña empresa hasta una multinacional.

¿ y qué gana una empresa trabajando con este estudio de diseño?

La contrapartida para las empresas, es adquirir un compromiso social y formar parte de las empresas socialmente responsables ( valor social ) , pero lo más importante y eso es lo que le da valor a la iniciativa, es que lo que reciben a cambio es un producto y un diseño diferente, competitivo y creativo. ( valor empresarial ) Y este, es el autentico valor diferencial de La casa de Carlota.

La discapacidad, es la anécdota.

Recientemente  La casa de Carlota ha recibido un premio LAUS de diseño gráfico y ha sido seleccionada como una de las iniciativas más innovadoras por la asociación de empresas y profesionales en gestión ética y responsabilidad social empresarial ( Forética )

 

El miedo es una discapacidad. El síndrome de Down, no.

L1040564Un equipo de redacción del periódico “ARA”editado en catalán, quiso conocer en directo cómo trabajamos en La casa de Carlota y en la edición del domingo 14 de Julio nos ha dedicado este maravilloso reportaje que a continuación traducimos al castellano:

“El miedo es una discapacidad, el síndrome de Down ,no”

La Casa de Carlota es un estudio de diseño que integra personas con síndrome de Down y jóvenes estudiantes a punto de licenciarse. Una empresa que suma las habilidades a menudo olvidadas de personas con discapacidad y el talento hoy desaprovechado de jóvenes universitarios. La visión del mundo de los primeros se une a la técnica innovadora de los segundos y el resultado son unos productos únicos diferentes y con un fuerte componente social.

Sus compañeros todavía no se ha sentado y Rosa ya avisa: “he tenido una idea buenísima”. Quiere arrugar un dibujo, romperlo , engancharlo en trocitos en una hoja de papel blanco y dibujar formas entre ellos. “Me parece una buena idea, vamos a probarlo”, contesta Pablo y hace una fotocopia que Rosa puede empezar a destrozar. La casa de Carlota funciona como cualquier estudio de diseño: alguien tiene una idea, se prueba y si sale bien, se ejecuta.

Un estudio de diseño como cualquier otro, pero con una particularidad que Rosa explica así: “es un proyecto de integración en la que participamos jóvenes con discapacidad i otros con ninguna discapacidad. Es muy enriquecedor, porque nosotros aprendemos de ellos y ellos aprenden de nosotros”. Rosa Martín tiene síndrome de Down, tiene 42 años y no le gusta dibujar pero escribe muy bien. Hace diecisiete años que trabaja de bibliotecaria i este nuevo trabajo le permite exteriorizar su creatividad. No lo dudó ”yo las puertas nunca las cierro, si me dan la oportunidad de subir un escalón más, porque no?” se pregunta.

Steven Mzar, tiene 22 años, este verano acaba la carrera de diseño y las perspectivas laborales no son buenas. Todos los indicadores estadísticos corroboran que los jóvenes han estado particularmente perjudicados por la crisis. Estudiar mucho y aprobar ya no es garantía de encontrar un buen trabajo. Tampoco lo es estar dotado para la informática y el diseño, como Steven. Aquí puede poner en práctica su talento y su reto de convertir ideas de personas como Rosa, con quién nunca se hubiera imaginado trabajar, en buenos productos. “Esto es un intercambio en el que todos ganamos alguna cosa: ellos pueden desarrollar su lado artístico y nosotros hacer lo que nos gusta.” Con las capacidades de unos y la técnica de los otros, los resultados llegan: hay una lista de espera de clientes que les quieren encargar sus diseños. Steven admite que la idea le costó al principio. “ Los primeros días piensas que será difícil, que los tendrá que tratar diferente, pero después ves que son tus compañeros de trabajo y hay la misma presión, y las mismas ganas de hacerlo”.

Muchas capacidades

Gabi copia un dibujo lleno de tubos, probetas, potes, pipetas y embudos que se convertirán en el logotipo de un laboratorio científico. Con la mirada puesta sobre el papel, si le preguntamos alguna cosa, contesta “si?” “no?”. Parecen interrogaciones, pero en realidad, afirma. Gabi tiene un transtorno del aspectro Autista que se manifiesta, básicamente por alteraciones de la comunicación. A parte de esto, Gabi dibuja. Y dibuja muy bien y muy rápidamente.

Su ejemplo y el de Rosa, personifican la esencia de esta empresa: aprovechar las capacidades que son muchas, de las personas con discapacidad. La integración pasa por dejar de definirlos según la discapacidad.

Rosa lo puede explicar en primera persona: “vosotros siempre remarcáis que somos diferentes, pero no hace falta matizarlo. Somos como somos, no es necesario remarcar la diferencia”. Es evidente que se expresa con mucha más claridad que otras personas con síndrome de Down, pero precisamente por esto se le puede preguntar por su condición. Es muy consciente y tiene las ideas muy claras: “! yo no tengo un problema, tengo una alteración genética y punto!. Para mi, un problema lo tiene quien se droga”.

Integración Total

Rosa da una lección de vida a los que tienen síndrome de Down y  a los que no:”hay una discapacidad que tenemos todos: el miedo. Para mi el miedo es la discapacidad, el síndrome de Down, no”, y regala un ejemplo muy ilustrativo: “si te cortan un brazo no eres discapacitado, eres discapacitado si con el brazo cortado tienes miedo de hacer cosas”. Rosa sabe ser crítica y contundente también con sus compañeros con síndrome de Down:”yo no soporto la impuntualidad” ( y una compañera acaba de llegar tarde). Es un trabajo y hay unas normas:”algunos se imaginan que es una escuela. Un compañero ¡un día pidió merendar! ¡escucha! ¿desde cuándo meriendas en el trabajo?” los responsables del estudio defienden que la integración total pasa por tratarlos como iguales, también cuando se les ha de exigir.

Rosa y Gabi, Steven, Sara, Pablo, Ana, Mónica y Carlo no van a un taller para personas con discapacidad, van al trabajo y en el trabajo se va a trabajar. Así lo han ideado sus promotores y así lo exigen los clientes. Las fechas de entrega se tienen que cumplir. El método de trabajo es un “maravilloso caos” , en palabras del director creativo, José María Batalla, pero los proyectos tienen que estar a punto cuando toca. Y lo están.

Y los dibujos de Gabi y las frases de Rosa ya han adornado los árboles de Barcelona y decoran camisetas, delantales, botellas de jabón, envases de miel, cajas de cereales, bricks de zumo, páginas web y anillos con estilo propio: “ De momento, te quiero” o “ El amor dura un beso”. Personas discapacitadas con muchas capacidades y chicos sin experiencia pero con un talento enorme se unen y de las adversidades respectivas, las convierten en el éxito del grupo. Los proyectos y diseños de La casa de Carlota ayudan a vender, que es lo que, al final, quiere una empresa.

“El objetivo no es dar trabajo a personas con discapacidad, sino que es construir una empresa rendible, y con valor social” resume Batalla.

 ¿Y Carlota?

Carlota tiene dos años, es rubia, extrovertida, risueña, lleva gafas, y saca la lengua en las fotos. Ella todavía no lo sabe, pero su nacimiento dio lugar a uno de los estudios de diseño más especiales de Barcelona. También tiene síndrome de Down, pero esto, como diría Rosa, no es necesario remarcarlo.

Empresas sociales. Emprendedores responsables.

La casa de Carlota es fruto de la emprendiduría de Carmen Banqué- la madre de Carlota- y de José María Batalla, que después de años dedicado al mundo de la publicidad decidió aprovechar sus conocimientos para ayudar a empresas y a entidades con objetivos sociales. Batalla decidió el año pasado fundar 1000friends, una empresa que ayuda a las marcas a ser socialmente responsables. En pocos meses de vida, ya han llevado a cabo proyectos destacables como la campaña del Casal dels infants “Ferran Adrià i la fàbrica del menjar solidari”. Con La Casa de Carlota se pretende demostrar que es posible ”hacer una empresa con un producto diferencial y con valor social”.

Cambio de paradigma

“Si la responsabilidad social no ayudara a vender, las empresas no lo harían; es duro, pero es así”, admite Batalla que reconoce que los empresarios cada vez más se involucran en su entorno, pero que “esto no quiere decir que se estén haciendo las cosas bien”. Las empresas saben que con responsabilidad se conecta mejor con los consumidores, pero se necesita una estrategia a largo plazo:”no se trata solo de ayudar a las ONG, sino de empezar desde dentro, tratar bien a los empleados y ser sostenibles”. En septiembre aterriza en Barcelona un proyecto innovador y socialmente responsable desde su concepción. Se trata de Specialisterne, una empresa consultora especializada en sistemas informáticos donde sus trabajadores tienen algún trastorno del espectro autista.Personas especialmente capacitadas para detectar errores de programación. No es un trabajo que también pueden hacer los autistas, es un trabajo que ellos hacen mejor que nadie.

En el matiz está el cambio de paradigma.

Si vas por Calatayud, pregunta por la Dolores. En Albuquerque, pregunta por Tim.

Desde que dirigí el proyecto de “los peces no se mojan” en El mundo al revés, les he cogido una enorme admiración a las personas con síndrome de Down. Por eso en 1000friends , uno de los primeros proyectos que estamos organizando es La casa de Carlota, un estudio de diseño en el que estudiantes de diseño y creativos con sindrome de Down comparten proyectos y trabajos. La espontaneidad y la sinceridad con la que se abren a los demás es un maravilloso ejemplo que todos deberíamos aprender. Hoy, navegando por las redes me he encontrado con este video que ha colgado Down España. Es la historia de Tim y su restaurante. merece la pena dedicarle un par de minutos y si vas por Alburquerque pasate a que te den un abrazo.

La casa de Carlota.

Aunque todos somos diferentes, trabajar por la integración y la igualdad, nos hace ser un poco mejores cada día. Este es uno de los slogans que utilizamos en el proyecto de “los peces no se mojan” un maravilloso proyecto para explicar en los colegios qué es el síndrome de Down.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           Un año después de esta iniciativa, ve la luz un nuevo proyecto igual de maravilloso e igual de trascendente. Se llama La casa de Carlota. Es un estudio de diseño tremendamente especial porque está formado en un 50% por creativos con síndrome de Down que han demostrado ciertas habilidades artísticas y otro 50% por estudiantes de escuelas de diseño. Para unos va a ser una manera de descubrir sus capacidades e integrarse en el mercado laboral como ciudadanos de pleno derecho, para otros la oportunidad de conocer las exigencias del mercado al que quieren dedicar su futuro más inmediato. Pero para los dos, es sin duda, una experiencia única de integración y de normalidad. De conocer dos maneras de ver el mundo y de enfocar los retos del mundo del diseño Ya hemos tenido varias sesiones de trabajo para conocernos y para empezar a diseñar nuestro logotipo y la identidad corporativa. Los he visto trabajar y he compartido con ellos ideas y creatividad. No nos hemos equivocado. Esto va a ser un éxito.

Han querido hacer un logotipo que les represente a todos. Un logotipo que cada día crezca y crezca y crezca. Aquí lo tenéis.